Detectives privados: Un servicio muy necesario.

Un detective privado tiene que ser muy versátil por las características de su trabajo. Se puede dedicar a diferentes tipos de casos: empresas, morosos, maltratos, asuntos familiares, etc. Se puede contratar un detective para cualquier cosa que se sospeche, de esta manera, el tema puede ser aclarado. Hay muchas cosas que se escapan de nuestras manos, por eso podemos contratar detectives privados. No tenemos el tiempo ni el conocimiento para averiguarlo todo. Una agencia de investigación nos soluciona el problema.

Uno de los factores clave a la hora de contratar un servicio de esta índole es la calidad de la información, es decir, que todo sea fidedigno. Por eso es importante contar con expertos en investigación. Además, si poseen la última tecnología dispondrán de más recursos para sacar información. Desde las empresas se contrata a detectives por diferentes razones. El absentismo injustificado es uno de los motivos. Otro es asegurarse de que el currículum de un empleado es el correcto. También se puede averiguar si un empleado está compartiendo información sensible con gente fuera de la empresa.

Otra área muy demandada en la investigación privada es la financiera. Se puede averiguar si alguien realiza un fraude o es moroso. Investigan sobre la solvencia de una persona o grupo empresarial para saber los verdaderos motivos de la ausencia de pagos.

Los arrendatarios de piso pueden tener dudas sobre sus inquilinos. Para disiparlas por completo, un detective puede aportar las pruebas oportunas. Así, por ejemplo, se sabrá si utilizan la vivienda para fines diferentes a los que estipula el contrato, si hace un mal uso del inmueble o lo subalquila.

En ocasiones los accidentes laborales o de tráfico se justifican con muchas sospechas. Para aclarar el asunto un detective privado realiza un seguimiento total para asegurar de que la baja no es fingida. De esta manera averigua si se realizan actividades incompatibles con las afecciones que se dicen presentar.

El servicio que presta un detective privado consiste en el seguimiento total a la persona a investigar, tomando datos, realizando fotografías y filmaciones, etc. Además, si tiene una formación especializada puede realizar informes técnicos y especiales.

Uno de los motivos por los que se contrata una agencia de detectives es para averiguar infidelidades. Un detective privado puede solucionar cualquier problema que tengas, ya sea de asuntos familiares, ludopatía, pruebas de paternidad, malos tratos, hurtos internos, extorsiones, etc. Ante la sospecha de que su pareja tiene comportamientos extraños desde hace semanas y le puede estar siendo infiel, puede contratar un detective privado. De esta manera, tras la aportación de la información pertinente conocerá la verdad de la situación.

Si se cree que en una pareja hay malos tratos, un investigador puede aportar las pruebas para clarificar el asunto. También investigan las actividades que realiza un cónyuge con los hijos, si existe abandono del hogar, si se tratan correctamente a los hijos o hay negligencias, conductas dudosas, etc. A la hora de una separación o divorcio, un cónyuge puede solicitar una pensión de manutención para el menor. Si quien ha de realizar el pago de la pensión tiene dudas del parentesco, con la ayuda de un detective privado puede tener pruebas que disipen las dudas de la paternidad. Los detectives pueden aportar pruebas irrefutables que cambien las bases de la custodia. Se pueden realizar investigaciones para saber si hay cambios de domicilio no comunicado, si se impide el cumplimiento del régimen de visitas, si se deja el completo cuidado del menor a terceras personas, etc.

 

Como hemos visto, si tiene alguna sospecha de infidelidad, morosidad, absentismo laboral… Un detective privado es una solución sencilla y eficaz a sus problemas.

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