Qué sabe Facebook sobre ti.

La red social más popular del mundo acumula datos de casi 1.500 millones de personas.

Con esos datos, el gigante creado por Mark Zuckerberg vende anuncios segmentados a otras empresas. Por ejemplo, a un restaurante que busca llegar a mujeres de entre 25 y 40 años en una determinada ciudad a las que les guste la cocina asiática. Aun ajustando la configuración de privacidad, es imposible evitar que la red almacene informaciones sobre ti. Continuar leyendo

Tu smartphone te delata: así siguen tus pasos.

Ni te estás dando cuenta, pero es probable que alguien en alguna parte sabe que estás exactamente donde estás. Y ese alguien no tiene nada que ver contigo. Solo recolecta datos con la excusa de mejorar un servicio, o luchar contra el terrorismo, o estudiar el comportamiento de los usuarios de móviles. Las excusas no son importantes. Lo que es importante es que nuestra privacidad está una vez más en juego. Continuar leyendo

Prohibido viajar en el tiempo y otras leyes absurdas del mundo.

Existen infinidad de normas excéntricas en el mundo. Entre las más interesantes están la que impide a los ciudadanos llevar ciertos cortes de pelo o la que castiga el despertar a un oso para hacerle una foto. En todos los países del mundo existen leyes absurdas que, por los cambios que ha sufrido la sociedad, ya no deberían existir, pero que en muchos casos siguen estando vigentes. Sin embargo, resulta más sorprendente aquellos países que en pleno siglo XXI han decidido crear normativas anacrónicas, y difícilmente comprensibles, como las que prohiben peinarse de una manera específica o viajar en el tiempo. Continuar leyendo

El derecho a la intimidad.

La sentencia de 4 de noviembre de 2015 dictada por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo entiende que “el derecho a la intimidad consiste en esencia en la facultad de excluir del conocimiento ajeno cualesquiera hechos comprendidos dentro del ámbito propio y reservado de la persona y de la familia y en este sentido lo ha definido el Tribunal Constitucional y también esta Sala. Continuar leyendo